MEDITACIONES DIARIAS CUARESMA 2020
DÍA 30
QUIÉN SE PREFIERE A SÍ MISMO Y NO SIGUE LAS ENSEÑANZAS DEL MAESTRO
Para escribir este capítulo tengo que empezar diciendo que se me ha hecho difícil a veces cumplir con la voluntad de Dios en algunas cosas en estos días. Luchar contra mí “yo” que quiere ser protagonista y no alcanza a mirar cuál fue la voluntad de Dios en cosas concretas. En algún punto de la mañana de hoy me dije “estoy cansado, no quisiera orar”, sabiendo que hacerlo implicaba que duerma una hora menos, pero luego me vencí pensando que Dios quería mi oración. Me sentí feliz y experimenté esa alegría llena de paz de haber hecho un vencimiento que me aleja de mí y me acerca a Dios. También me sucedió en estos días que tuve que conversar pacientemente con alguien que no hubiera querido. Me tuve que mirar a mí mismo pues me di cuenta de que me faltaba el perdón en algo sencillo pero que estorbaba en mi corazón para relacionarme con esta persona y di el paso de amarlo perdonándolo mientras hablábamos.
En la vida hay vencimientos así de “fáciles” pero hay otros como por ejemplo el hablar con alguien que pudo habernos herido gravemente o perdonar de corazón a esa persona siendo que es el mismo Dios el que nos pide perdonar y no aplazar el perdón. Visitar a alguien para abrirle nuestro corazón admitiendo que fuimos nosotros los que nos equivocamos. Pueden ser vencimientos más grandes que Dios nos pide en los cuales se comprueba si realmente estamos dispuestos a “dar la vida” por Él.
Tal vez en nuestra cabecita pensemos que cuando sea el momento seremos capaces de dar la vida por Jesús.
Preguntémonos:
– ¿Cómo podemos ser capaces de dar un día la vida por Él si no somos capaces de vivir los pequeños vencimientos del día a día?
– ¿Cómo podemos decir que daríamos la vida por Jesús y obedeceremos hasta la muerte si cuando tenemos que hacer algo tan sencillo como obedecer a nuestro coordinador se nos hace tan difícil?
– ¿Como podremos dar un día la vida por Jesús si nos basta un pequeño cansancio para no asistir a nuestras reuniones de comunidad o para dejar de visitar a alguien de mi comunidad que lo necesita?
<<No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos>> (Mt 7,21) nos dice hoy el Señor.
Reflexionemos:
– Mi camino en Dios es un camino de verdadero vencimiento para cumplir la voluntad de Dios o es algo que manejo a nivel puramente racional?
– Que esfuerzos concretos hago en el día a día para vivir su voluntad y no la mía?
Propósito:
Me propondré hacer un vencimiento en algo que sienta que Dios me pide y que yo haya estado aplazando. Lo haré hoy. Lo haré con Alegría.
Oración:
Continuemos rezando el Santo Rosario en estos días. Recemos cuando nos sea fácil y también cuando sea un vencimiento, así, con estos actos pequeños aprenderemos a salir de nosotros mismos para preferir Su voluntad en este tiempo.
Leave a Reply